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Testimonio de Juan Carlos

    Mi nombre es JUAN CARLOS ECHEVARRIA MUÑOZ, nací el 2 de agosto de 1986 y soy originario de Santiago de Querétaro, QRO. Soy paciente del doctor ALEJANDRO QUIÑONES,  soy un paciente trasplantado de riñón.

    Naci con problema de mal formación de uretero, el cual al enterarse los médicos fui llevado al hospital LA RAZA ubicado en la ciudad de México. Ahí me intervinieron los médicos y me transfundieron. Al paso del tiempo todo marchaba muy bien, al parecer, cuando cumplí los once años de edad mi madre me llevo con el pediatra familiar en la colonia obrera, en la ciudad de Querétaro, me llevo por motivos de salud, ya que presentaba una gripe no de gravedad, pero al hacer el chequeo médico mi pediatra me descubrió que uno de mi testículo no me bajo, para ser preciso fue el testículo derecho. El cual fue alarmante, pues al detectar mi problema me puso varios ejercicios los cuales tenía que realizar dentro de un periodo y el cual tenía que estar en constante revisión de mi madre para ver cualquier cambio/reacción  en mí. Al cabo de un tiempo se descubrió que no bajaba, ni con los  ejercicios que realizaba, entonces me intervinieron en el seguro y me detectaron que mi testículo no me bajo y aparte no se desarrollo y tuvieron que operarme y extraerme el testículo derecho a los once años de edad.

    Al paso creí que todo sería normal ya en mi vida, pero empecé a sentirme mal, con un leve dolor de cabeza el cual para mí y mi familia era muy raro en mi, ya que nunca me quejaba de dolores, al ir con el doctor me dijo que traía la presión un poco alta y me dio pastillas para le presión, eso fue a los 17años de edad más o menos. El cual el medicamento me lo tome y jamás me volvió a molestar el dolor de cabeza, me termine el medicamento y no volví a regresar con el doctor por lo mismo de no tener problemas en mi.

    Mi problema volvió a empezar hace tres años, a los 20 años de edad me detectaron presión alta nuevamente pero esta vez mucho mayor a la  que me tomaron hace tiempo y me mandaron a casa con medicamento para controlar mi presión ya que era un paciente hipertenso, el  cual tome mi  medicamento solo un par de días e hice caso omiso a las indicaciones  del doctor. Pero antes de partir a mi hogar, el doctor quería saber la causa de mi presión el por qué ocasionaba o el que ocasionaba que se me subiera tanto la presión, así que procedió a realizarme algunos estudios y se llego a la conclusión de que el motivo de mi presión se debía a que mis riñones no funcionaban lo que deberían, es decir en aquel entonces su función era de un 50 porciento de cada uno y aparte descubrieron que no se habían desarrollado por completo, que se quedaron chicos casi del tamaño de los cuales los debe tener un niño. Y por eso fue el tratamiento que me recetaron para la presión por que quería ver el doctor si con el medicamento me ayudaba un poco.

    Al transcurso del tiempo pasaron los años, para ser exactos pasaron 3 años los cuales me pase mi vida sin medicamento y con dolores de cabeza poco intensos y seguidos. En mi vida cotidiana  la seguía como todo un chavo de 23 años el cual era el trabajo, el estudio y claro con los vicios los cuales eran el alcohol y las desveladas. Hasta eso que no fumaba ni me drogaba y eso fue algo que de verdad no me gusto para nada.

    En diciembre del 2010 me empecé a sentir mal, tenia dolor de cabeza cada vez mas frecuentes y cada vez mas fuerte al grado de sentir dolor en la parte de la nuca muy intensos alrededor de varios segundos, a sentirme cansado y agitado, me sentía con mucha hambre pero a la vez que me presentaban la comida en la mesa me daba asco verla o simplemente me llenaba con muy poca comida o con casi nada de comida.

    A finales del mes, en una tarde definitivamente al empezar a sentir los dolores tan fuertes que se me presentaban termine por acostarme desde en la tarde hasta otro día presentando a la vez mareos y cansancio. Una vez que desperté al día siguiente por la tarde fui en compañía de mis familiares a ver al doctor ROBERTO ROSAS, que es de la familia (primo) me revisó e hizo su diagnostico relacionando efectivamente con mis riñones el cual fue muy dura la noticia que recibimos, porque nos comento de un trasplante el cual lo tome sin importancia, pensando en que no sucedería.

    Mi primo el doctor ROBERTO ROSAS hizo hincapié en ir a ver a un amigo de la universidad en donde estudio junto con él, y me refiero al doctor SABATH. Se hizo una cita por medio del doctor ROSAS y fuimos a su consultorio. Y procedió a checar mis estudios y a revisarme de pies a cabeza, y efectivamente una vez más nos repitió lo mismo que el doctor ROBERTO ROSAS, sobre el trasplante, pero nos sugirió antes que debería Pasar por una diálisis en lo que se tenía la oportunidad de un trasplante. El cual acudimos al seguro y entramos por urgencias para atenderme la presión la cual la tenía mucho muy alta, 240 sobre 180.

    Claro que esto no fue de  golpe, el doctor SABATH nos explico que como mi cuerpo aguantaba toda esta presión y que de milagro estaba vivo, porque con una presión así estaba propenso a un derrame cerebral o a un paro. Y el motivo de esto es porque toda mi vida fui capaz de estar aguantando esto es porque cada vez iba en aumento mi presión y como n me la controlaba pues me acostumbre a estar así, y sucesivamente entre mas subía se me hacia normal para mí.

    Entonces cuando acudimos al seguro, me internaron y me trataron la presión en urgencias me mantuvieron por casi doce horas en lo que me pasaban a piso, una vez que pase a piso me intervinieron nuevamente los residentes y una vez que me vio el médico de piso que explico el por qué requería una diálisis, el cual una vez entendido me solicitaron a firmar para pasar a quirófano  a proceder hacerme una diálisis peritoneal.

    A la semana de ser operado y traer en mi la línea de mi diálisis, contactamos al doctor ALEJANDRO QUIÑONES, por medio de mi prima ya que lleva varios años trabajando con él, CAROLINA MUÑOZ nos hizo favor de sacar cita y saliendo del IMSS pasamos al HOSPITAL TEC 100 en donde se encontraba el doctor QUIÑONES.

    Una vez pasando a su consultorio nos resolvió muchas pero muchas dudas, sobre todo a mi madre el cual en el IMSS le decían que aquí en Querétaro no se contaba con ningún permiso de trasplante, y que solo eso se hace en la ciudad de México o en Cuernavaca. Una vez explicado todo eso se procedió  a las instrucciones que nos dio, en las cuales tendríamos que hacernos una serie de laboratorios, tanto como el receptor como el donador.

    El tiempo de los estudios se nos hizo muy largo el donador que sería mi hermano CARLOS ANTONIO, una vez casi terminado los estudios el doctor ALEJANDRO QUIÑONES nos mando hacer una última prueba las cuales les llaman las pruebas cruzadas, el cual solo se hacen en Cuernavaca, se mandaron los análisis de sangre del donador y del receptor y en lo que tardan los resultados en llegar es mínimo cuatro días. El cual mientras se programo nuestra cirugía en el hospital ANGELES QRO, el cual tiene el permiso para trasplante de riñón así mismo el director del hospital ANGELES QRO el doctor LOPEZ nos enseño los permisos con los que contaba el hospital para el trasplante, más que nada es para quitarnos una vez más la espinita de la duda y por ética del hospital. Una vez ya firmados los papeles se comunica el doctor QUIÑONES con un servidor para notificarme que los resultados de los estudios de las pruebas cruzadas fallaron, el cual para nosotros fue algo que no  teníamos contemplado y fue algo feo el cual sentimos.

    Una vez ya notificado que mi  hermano CARLOS ANTONIO no era compactible con mi sangre se procedió a buscar otro donador, el cual sin pensarlo tanto se ofreció mi hermana MONICA, el cual se le aplicaron los mismos estudios al que se sometió mi hermano, pero quisimos estar seguros antes que nada y se empezó primero por realizarse las pruebas cruzadas  y una vez que salieron bien se realizaron los siguientes estudios clínicos de sangre. Para mi hermana fue algo de esfuerzo ya que se tuvo que someter a una dieta rigurosa a la cual debería seguir al pie de la letra.

    Una vez ya haberse realizado las pruebas y gracias a Dios que todo salió en buenas noticias, regresamos al hospital y esta veza internarnos, el registro se realizo a las 9:00 am y nos asignaron las habitaciones correspondientes. Me prepararon para la cirugía y a las 3:00 pm salió mi hermana para el quirófano, puesto que yo salí de la habitación a las 3:30 pm.

    Antes de la cirugía, confieso que si estaba nervioso como toda una operación hay nervios, pero trataba de controlarme porque sabía que me encontraba con muy buenas, que digo, con excelentes manos y porque sé que estaba en manos de un buen equipo de doctores y con el personal que se encontraba dentro del quirófano, una vez conectado a los aparatos  y preparado para el trasplante, solo escuche al doctor QUIÑONES que me decía: ya vamos a empezar. Pero pues solo los veía pero solo se estaban preparando colocándose su equipo de cirugía, en eso volteé hacia los lados y solo recuerdo que mire arriba y no recuerdo más.

    Al despertar aun tenía mucho sueño y veía borroso, escuchaba a alguien decirme unas preguntas… cómo te llamas? En que trabajas? Como te sientes?... en eso escuche la voz del anestesiólogo preguntando: como te sientes? Y le conteste que muy bien y a la vez preguntando por mi hermana y gracias a Dios todo salió muy bien, después escuche la voz de mi prima y agarrándome la mano pregunto… como te sientes hijo?? Contestando bien y al mismo tiempo preguntando por mi hermana. En seguida escuche al doctor QUIÑONES diciendo… ya terminamos güero, en ese momento me volvía a perder en el sueño y desperté en terapia intensiva, estaría ahí unas cuantas hora en observación,  a terapia llegue alrededor de las 11:00 pm y Salí al otro día a mi cuarto como a las 12:00 de la mañana estaba en mi cuarto descansando.

    Mi recuperación fue muy rápida fue lo que comento el doctor y el de mi hermana por igual, muchas de las enfermeras se sorprendieron al saber de nuestra pronta recuperación y a los 3 días después de la operación mi hermana fue dada de alta, y al cuarto día fui dado de alta por el doctor QUIÑONES, solo tenía que estar en pequeños estudios al tercer día y a consultas con el doctor para revisión sobre mi operación, nos explico que yo tendría que estar en exámenes de orina como de sangre por un mes para ver como se comportaba mi  cuerpo con mi nuevo riñón y a si fue cada semana o tercer día me encontraba en laboratorio para estudios y con mi medicamento asignado por el doctor.

    Hoy en día mi estado de salud es mucho mejor que antes, me siento en excelentes condiciones, desaparecieron los dolores intensos de cabeza, el cansancio desapareció por completo y los mareos no se han vuelto a presentar. Una vez ya mejorada mi salud el doctor me mando con el nutriólogo, esto para evitar que subiera de peso, ya que los pacientes trasplantados están propensos a subir mucho de peso y para evitar eso el doctor pues me mando con el nutriólogo, el cual ahora sigo una dieta con la cual me siento muy bien. También tengo muy buen color en tanto manos como labios y cara, todos mis amigos y familiares se sorprenden del cambio  que tuve y me dicen que me veo mucho muy mejorado.

    Y todo esto gracias a la ayuda de los  doctores que pudieron hacer realidad esto y sobre todo a un doctor en especial, porque sin el, mi familia y yo hubiéramos batallado mucho y a la persona que me refiero es al Dr. ALEJANDRO QUIÑONES el cual  el dar le las gracias seria una palabra muy corta, no tengo con que agradecer todo lo que hizo por nosotros, solo le pido a Dios por él  y su familia y por ser de él una buena persona.

    Cualquier pregunta o duda con mucho gusto podre ayudarle en lo que sea necesario o para platicar y se sienta mucho mejor no dude en comunicarse con un servidor, mi numero de celular es 44 23 53 44 35. Mi número de casa 2 17 26 01, y mi correo y facebook: wuero_sim2@live.com. Mi nombre es JUAN CARLOS ECHEVARRIA MUÑOZ, nací el 2 de agosto de 1986 y soy originario de Santiago de Querétaro, QRO. Soy paciente del doctor ALEJANDRO QUIÑONES,  soy un paciente trasplantado de riñón.

    Naci con problema de mal formación de uretero, el cual al enterarse los médicos fui llevado al hospital LA RAZA ubicado en la ciudad de México. Ahí me intervinieron los médicos y me transfundieron. Al paso del tiempo todo marchaba muy bien, al parecer, cuando cumplí los once años de edad mi madre me llevo con el pediatra familiar en la colonia obrera, en la ciudad de Querétaro, me llevo por motivos de salud, ya que presentaba una gripe no de gravedad, pero al hacer el chequeo médico mi pediatra me descubrió que uno de mi testículo no me bajo, para ser preciso fue el testículo derecho. El cual fue alarmante, pues al detectar mi problema me puso varios ejercicios los cuales tenía que realizar dentro de un periodo y el cual tenía que estar en constante revisión de mi madre para ver cualquier cambio/reacción  en mí. Al cabo de un tiempo se descubrió que no bajaba, ni con los  ejercicios que realizaba, entonces me intervinieron en el seguro y me detectaron que mi testículo no me bajo y aparte no se desarrollo y tuvieron que operarme y extraerme el testículo derecho a los once años de edad.

    Al paso creí que todo sería normal ya en mi vida, pero empecé a sentirme mal, con un leve dolor de cabeza el cual para mí y mi familia era muy raro en mi, ya que nunca me quejaba de dolores, al ir con el doctor me dijo que traía la presión un poco alta y me dio pastillas para le presión, eso fue a los 17años de edad más o menos. El cual el medicamento me lo tome y jamás me volvió a molestar el dolor de cabeza, me termine el medicamento y no volví a regresar con el doctor por lo mismo de no tener problemas en mi.

    Mi problema volvió a empezar hace tres años, a los 20 años de edad me detectaron presión alta nuevamente pero esta vez mucho mayor a la  que me tomaron hace tiempo y me mandaron a casa con medicamento para controlar mi presión ya que era un paciente hipertenso, el  cual tome mi  medicamento solo un par de días e hice caso omiso a las indicaciones  del doctor. Pero antes de partir a mi hogar, el doctor quería saber la causa de mi presión el por qué ocasionaba o el que ocasionaba que se me subiera tanto la presión, así que procedió a realizarme algunos estudios y se llego a la conclusión de que el motivo de mi presión se debía a que mis riñones no funcionaban lo que deberían, es decir en aquel entonces su función era de un 50 porciento de cada uno y aparte descubrieron que no se habían desarrollado por completo, que se quedaron chicos casi del tamaño de los cuales los debe tener un niño. Y por eso fue el tratamiento que me recetaron para la presión por que quería ver el doctor si con el medicamento me ayudaba un poco.

    Al transcurso del tiempo pasaron los años, para ser exactos pasaron 3 años los cuales me pase mi vida sin medicamento y con dolores de cabeza poco intensos y seguidos. En mi vida cotidiana  la seguía como todo un chavo de 23 años el cual era el trabajo, el estudio y claro con los vicios los cuales eran el alcohol y las desveladas. Hasta eso que no fumaba ni me drogaba y eso fue algo que de verdad no me gusto para nada.

    En diciembre del 2010 me empecé a sentir mal, tenia dolor de cabeza cada vez mas frecuentes y cada vez mas fuerte al grado de sentir dolor en la parte de la nuca muy intensos alrededor de varios segundos, a sentirme cansado y agitado, me sentía con mucha hambre pero a la vez que me presentaban la comida en la mesa me daba asco verla o simplemente me llenaba con muy poca comida o con casi nada de comida.

    A finales del mes, en una tarde definitivamente al empezar a sentir los dolores tan fuertes que se me presentaban termine por acostarme desde en la tarde hasta otro día presentando a la vez mareos y cansancio. Una vez que desperté al día siguiente por la tarde fui en compañía de mis familiares a ver al doctor ROBERTO ROSAS, que es de la familia (primo) me revisó e hizo su diagnostico relacionando efectivamente con mis riñones el cual fue muy dura la noticia que recibimos, porque nos comento de un trasplante el cual lo tome sin importancia, pensando en que no sucedería.

    Mi primo el doctor ROBERTO ROSAS hizo hincapié en ir a ver a un amigo de la universidad en donde estudio junto con él, y me refiero al doctor SABATH. Se hizo una cita por medio del doctor ROSAS y fuimos a su consultorio. Y procedió a checar mis estudios y a revisarme de pies a cabeza, y efectivamente una vez más nos repitió lo mismo que el doctor ROBERTO ROSAS, sobre el trasplante, pero nos sugirió antes que debería Pasar por una diálisis en lo que se tenía la oportunidad de un trasplante. El cual acudimos al seguro y entramos por urgencias para atenderme la presión la cual la tenía mucho muy alta, 240 sobre 180.

    Claro que esto no fue de  golpe, el doctor SABATH nos explico que como mi cuerpo aguantaba toda esta presión y que de milagro estaba vivo, porque con una presión así estaba propenso a un derrame cerebral o a un paro. Y el motivo de esto es porque toda mi vida fui capaz de estar aguantando esto es porque cada vez iba en aumento mi presión y como n me la controlaba pues me acostumbre a estar así, y sucesivamente entre mas subía se me hacia normal para mí.

Entonces cuando acudimos al seguro, me internaron y me trataron la presión en urgencias me mantuvieron por casi doce horas en lo que me pasaban a piso, una vez que pase a piso me intervinieron nuevamente los residentes y una vez que me vio el médico de piso que explico el por qué requería una diálisis, el cual una vez entendido me solicitaron a firmar para pasar a quirófano  a proceder hacerme una diálisis peritoneal.

    A la semana de ser operado y traer en mi la línea de mi diálisis, contactamos al doctor ALEJANDRO QUIÑONES, por medio de mi prima ya que lleva varios años trabajando con él, CAROLINA MUÑOZ nos hizo favor de sacar cita y saliendo del IMSS pasamos al HOSPITAL TEC 100 en donde se encontraba el doctor QUIÑONES.

    Una vez pasando a su consultorio nos resolvió muchas pero muchas dudas, sobre todo a mi madre el cual en el IMSS le decían que aquí en Querétaro no se contaba con ningún permiso de trasplante, y que solo eso se hace en la ciudad de México o en Cuernavaca. Una vez explicado todo eso se procedió  a las instrucciones que nos dio, en las cuales tendríamos que hacernos una serie de laboratorios, tanto como el receptor como el donador.

    El tiempo de los estudios se nos hizo muy largo el donador que sería mi hermano CARLOS ANTONIO, una vez casi terminado los estudios el doctor ALEJANDRO QUIÑONES nos mando hacer una última prueba las cuales les llaman las pruebas cruzadas, el cual solo se hacen en Cuernavaca, se mandaron los análisis de sangre del donador y del receptor y en lo que tardan los resultados en llegar es mínimo cuatro días. El cual mientras se programo nuestra cirugía en el hospital ANGELES QRO, el cual tiene el permiso para trasplante de riñón así mismo el director del hospital ANGELES QRO el doctor LOPEZ nos enseño los permisos con los que contaba el hospital para el trasplante, más que nada es para quitarnos una vez más la espinita de la duda y por ética del hospital. Una vez ya firmados los papeles se comunica el doctor QUIÑONES con un servidor para notificarme que los resultados de los estudios de las pruebas cruzadas fallaron, el cual para nosotros fue algo que no  teníamos contemplado y fue algo feo el cual sentimos.

    Una vez ya notificado que mi  hermano CARLOS ANTONIO no era compactible con mi sangre se procedió a buscar otro donador, el cual sin pensarlo tanto se ofreció mi hermana MONICA, el cual se le aplicaron los mismos estudios al que se sometió mi hermano, pero quisimos estar seguros antes que nada y se empezó primero por realizarse las pruebas cruzadas  y una vez que salieron bien se realizaron los siguientes estudios clínicos de sangre. Para mi hermana fue algo de esfuerzo ya que se tuvo que someter a una dieta rigurosa a la cual debería seguir al pie de la letra.

    Una vez ya haberse realizado las pruebas y gracias a Dios que todo salió en buenas noticias, regresamos al hospital y esta veza internarnos, el registro se realizo a las 9:00 am y nos asignaron las habitaciones correspondientes. Me prepararon para la cirugía y a las 3:00 pm salió mi hermana para el quirófano, puesto que yo salí de la habitación a las 3:30 pm.

    Antes de la cirugía, confieso que si estaba nervioso como toda una operación hay nervios, pero trataba de controlarme porque sabía que me encontraba con muy buenas, que digo, con excelentes manos y porque sé que estaba en manos de un buen equipo de doctores y con el personal que se encontraba dentro del quirófano, una vez conectado a los aparatos  y preparado para el trasplante, solo escuche al doctor QUIÑONES que me decía: ya vamos a empezar. Pero pues solo los veía pero solo se estaban preparando colocándose su equipo de cirugía, en eso volteé hacia los lados y solo recuerdo que mire arriba y no recuerdo más.

    Al despertar aun tenía mucho sueño y veía borroso, escuchaba a alguien decirme unas preguntas… cómo te llamas? En que trabajas? Como te sientes?... en eso escuche la voz del anestesiólogo preguntando: como te sientes? Y le conteste que muy bien y a la vez preguntando por mi hermana y gracias a Dios todo salió muy bien, después escuche la voz de mi prima y agarrándome la mano pregunto… como te sientes hijo?? Contestando bien y al mismo tiempo preguntando por mi hermana. En seguida escuche al doctor QUIÑONES diciendo… ya terminamos güero, en ese momento me volvía a perder en el sueño y desperté en terapia intensiva, estaría ahí unas cuantas hora en observación,  a terapia llegue alrededor de las 11:00 pm y Salí al otro día a mi cuarto como a las 12:00 de la mañana estaba en mi cuarto descansando.

    Mi recuperación fue muy rápida fue lo que comento el doctor y el de mi hermana por igual, muchas de las enfermeras se sorprendieron al saber de nuestra pronta recuperación y a los 3 días después de la operación mi hermana fue dada de alta, y al cuarto día fui dado de alta por el doctor QUIÑONES, solo tenía que estar en pequeños estudios al tercer día y a consultas con el doctor para revisión sobre mi operación, nos explico que yo tendría que estar en exámenes de orina como de sangre por un mes para ver como se comportaba mi  cuerpo con mi nuevo riñón y a si fue cada semana o tercer día me encontraba en laboratorio para estudios y con mi medicamento asignado por el doctor.

    Hoy en día mi estado de salud es mucho mejor que antes, me siento en excelentes condiciones, desaparecieron los dolores intensos de cabeza, el cansancio desapareció por completo y los mareos no se han vuelto a presentar. Una vez ya mejorada mi salud el doctor me mando con el nutriólogo, esto para evitar que subiera de peso, ya que los pacientes trasplantados están propensos a subir mucho de peso y para evitar eso el doctor pues me mando con el nutriólogo, el cual ahora sigo una dieta con la cual me siento muy bien. También tengo muy buen color en tanto manos como labios y cara, todos mis amigos y familiares se sorprenden del cambio  que tuve y me dicen que me veo mucho muy mejorado.

    Y todo esto gracias a la ayuda de los  doctores que pudieron hacer realidad esto y sobre todo a un doctor en especial, porque sin el, mi familia y yo hubiéramos batallado mucho y a la persona que me refiero es al Dr. ALEJANDRO QUIÑONES el cual  el dar le las gracias seria una palabra muy corta, no tengo con que agradecer todo lo que hizo por nosotros, solo le pido a Dios por él  y su familia y por ser de él una buena persona.

    Cualquier pregunta o duda con mucho gusto podre ayudarle en lo que sea necesario o para platicar y se sienta mucho mejor no dude en comunicarse con un servidor, mi numero de celular es 44 23 53 44 35. Mi número de casa 2 17 26 01, y mi correo y facebook: wuero_sim2@live.com.

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